El arte de perderse

“¿Cómo emprenderás la búsqueda de aquello cuya naturaleza desconoces por completo?”

Menón

Con esta cita del filósofo presocrático Menón, emprende Rebecca Solnit su nueva aventura literaria: una guía de campo sobre el arte de perderse.

Deambulamos con ella aprendiendo que en los rescates de montaña los niños son los más fáciles de encontrar, porque en seguida reconocen que se han perdido y no se empeñan en adentrarse más allá. Que las tierras incógnitas, esas áreas de los mapas donde nadie nunca puso el pie, son mucho más grandes en nuestras lagunas de pensamiento que en la geografía. Aprendemos que la pérdida de los recuerdos y la extinción de los animales salvajes son acontecimientos que tienen que ver con el arte de escribir, y que las historias nos sirven para guiarnos, tanto como para perdernos. O que la manera más eficiente de sobrevivir no es encontrar el camino de regreso, sino encontrar la manera de adaptarse, como los primeros expedicionarios de las Américas que erraron años en selvas vírgenes.

Una obra que tiene algo de coda de su maravilloso Wanderlust y en el que da gusto perderse. Aquí os dejo algunos fragmentos:

Rebecca Solnit

«Aquello cuya naturaleza desconoces por completo suele ser lo que necesitas encontrar, y encontrarlo es cuestión de perderse.»

ORIENTACIÓN

«Para referirse a partes de su cuerpo, los indios wintus no utilizan palabras como izquierdo y derecho, sino los puntos cardinales. En su imaginario el yo solo existe en relación con el resto del mundo, en el que no existe un tú sin las montañas, sin el sol, sin el cielo. En esa lengua, el yo nunca está perdido como se pierden muchas personas en la naturaleza. El hablante de esa lengua, en cambio, estaría perdido si no tuviera un mundo con el que establecer esa conexión.»

LA PERPECTIVA DE LA DISTANCIA

«La mayoría de mis recuerdos se ha ido volviendo borrosos con el tiempo, y cada vez que pongo uno por escrito renuncio a él. Deja de tener la vida misteriosa que tenía en la memoria y queda fijado en palabras.»

«Hay cosas que solo poseemos si están ausentes, hay cosas que no están ausentes si de ellas nos separa la distancia.»

«Para los niños, en cambio, es la distancia lo que encierra poco interés. No existe. Para un bebé, una madre que se ha ido a la otra habitación ha desaparecido para siempre. Para un niño el tiempo que falta para un cumpleaños es eterno. Lo que está ausente es imposible, irrecuperable, inalcanzable. Su paisaje mental es como el de los cuadros medievales: un primer plano lleno de imágenes vívidas y, detrás, un muro. El azul de la distancia llega con el tiempo, con el descubrimiento de la melancolía, la pérdida, la textura del anhelo y con los años de viaje. Si el dolor y la belleza están conectados, quizá con la madurez llega un sentido estético que compensa parcialmente las pérdidas que sufrimos con el tiempo y que encuentra belleza en lo distante.»

editado por Capitán Swing

LA CONSTRUCCIÓN DEL RELATO

«Mi tía era la encargada de conservar las historias y fotografías familiares, aunque más que servir de puntales de un pasado estable, eran fantasmas y ficciones que se transformaban constantemente en función de las necesidades del presente. Pero todas las historias y fotografías hacen eso, tanto las colectivas como las personales.

Una relación es una historia que construyes junto a otra persona y en cuyo interior te instalas con ella, una historia que proporciona tanto cobijo como una casa. Te inventas una historia sobre cómo vuestros destinos estaban llamados a entrelazarse como los tallos de la enredadera del porche.

Un amor feliz es una sola historia; uno en proceso de desintegración son dos o más versiones enfrentadas, contradictorias. Uno ya desintegrado es como un espejo roto en el suelo en el que cada fragmento refleja una historia diferente […]. Las historias ya no encajan y ahí terminan las historias, esos artefactos que llevamos encima y nos sirven de caparazones.»

ANIMALES SALVAJES

«Desde antiguo los animales han sido el lenguaje de la imaginación; una de las diez mil tragedias derivadas de su desaparición será el silenciamiento de ese lenguaje.

¿Cuál es el mensaje que nos traen los animales salvajes, ese mensaje que parece decirlo todo y nada a la vez? ¿Cuál es ese mensaje que carece de palabras y que no es ni más ni menos que los propios animales? : que el mundo es un lugar salvaje, que la vida es impredecible, con sus bondades y sus peligros, que el mundo es mayor de lo que imaginamos […]. La mejor escritura se parece a esos animales: aparece de repente, es contenida, lo dice todo y no dice nada, se aproxima a una comunicación sin palabras. Quizá, a su manera, la escritura también es un desierto, un lugar salvaje.»

LOS SUEÑOS

«Lo natural es que las cosas se pierden, no al contrario. […] Es como si convirtiéramos la excepción en la norma y creyéramos que las cosas se van a conservar y no que mayormente se van a perder. […] La realidad, en cambio, es que la mayoría de los objetos se encuentran en las constelaciones secretas del pasado irrecuperable y solo regresan en los sueños, donde lo único que está perdido es la persona que sueña.

En los sueños no se pierde nada. Las casas de la infancia, los muertos, los juguetes que habían desaparecido: todo aparece con una nitidez que la mente es capaz de alcanzar en la vigilia. Lo único que está perdido en los sueños eres tú mismo, que vas deambulando donde incluso los lugares familiares no acaban de ser ellos mismos y conducen a lo imposible.»

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s